Despertar es recibir el fondo del Tú, más allá de la fisionomía, tú del que brota la conciencia de Unidad. El Tú sin forma que se dejó decir en mi soneto…..
» Se desprende la Luz desde lo abierto,
y en su caer se ensanchan mis pupilas
cegadas por la sed de existir y las ondas de fuego y de sombras del desierto.
Tú, Ser sin forma, soplo en viento incierto…..
Tú, Ser de las arenas, que titilas
como estrella de oasis, y destilas
la alta duna que ora al Ser Desierto.
Oscuro germen de alma no nacida
enhebrada en la entraña de esta mente,
que hoy alberga el oírse, el ser, el ser-se.
Escucho, Luz, la brasa en ti escondida,
la que exuda en tu antorcha incandescente
la savia de un saber que es no saberse.»
Rafael Redondo
Del libro Magníficat
«Tan sólo en el silencio, pura Ausencia
de memoria, palabra y pensamiento;
allá, en la misma instancia del momento,
emerge «lo que es», pura Presencia.
En el silencio aflora la existencia
que no existe; la no nacida, evento
ajeno al tiempo, espacio y movimiento.
La presencia de Dios en su impresencia.
Revienta la palabra. Y, ya desnuda,
desde su vientre emerge un hondo hueco:
la plenitud del ser. No tengo dudas.
Fluiré sin dejar huella, y que en el seco
desierto, al fin se escucha, eterna y muda,
la estrofa donde un dios dejó su eco»
«Aromas del zen», Rafael Redondo
Ayer fue hermoso. Gracias Mariangeles, Estitxu… os quiero mucho.
UN LUGAR SEGURO
Me miraste y no hizo falta más. Ni un gesto, ni una palabra. Las compuertas del pecho no tuvieron más remedio que confiar.
Eras una mano segura, un lugar donde por fin descansar. Daba igual la sombra, la duda, el juicio, la inseguridad.
Nos donabas comprensión, y sonreias levemente: «sigue, sigue, vas bien, todo es Gracia».
Un torrente de sabiduría, de fuerza y de ternura.
¡Cómo te voy a echar de menos!
En este mundo tan extraño los tuyos son ingredientes dificiles de encontrar. Dejaste una simiente, una semilla, que en el silencio se riega, como bien nos enseñaste.
Nos toca ahora ser refugio para las demás.
Eternamente agradecida. . Nuria



