Aventurarse a vivir des-provisto de blindajes. Tenderse, ahora, en invierno, bajo un árbol desabrigado de hojas, a la sombra del follaje de su desnudez, hallando en ella el cobijo del plomizo cielo… Todo eso es para mí un abrirse a la escucha del silencio de fondo de todos los días, de todos los meses, de todas las estaciones, de todas las tempestades y vientos…. Callarse -sin dejarse acallar, porque hasta las piedras braman vida- ante la oración que, hecha silbo en la frontera de los vientos, clama frente al solemne roquedal del monte Amboto. Aventurarse a des-cubrir la vida que…
Estaba preocupada esa mañana… esas cosas, tantas cosas que nos ocupan la mente, que nos parecen tan importantes que diríamos que es imposible dejar de pensar en ellas. Era un sentimiento que dolía, una carencia, una expectativa, da lo mismo, el caso es que bebí la taza de café, cabizbaja, en dos o tres tragos, y comencé velozmente a recoger los restos del desayuno, entonces lo vi, en ese sobrecito arrugado de azúcar ponía: El sabor del café , en letras claras y grandes, y de repente me di cuenta de que no había saboreado el café esa mañana. Quedaba…
La muerte es continuar aferrado a «lo que hay», reprimiendo lo que late en el corazón de los instantes de la Vida. Ella invita a salir de la memoria, a saber perder el tiempo para vivir fuera del tiempo. Vívelo, «no pierdas el tiempo».
Estar disponible es lo que me ha enseñado la práctica diaria de la meditación silenciosa. Ello ha supuesto para mí ponerme infinidad de veces frente –enfrentarme- a posiciones viejas y a leyes y costumbres admitidas sin rechistar, creencias que se hallan en las antípodas de la Vida. Pero ésta, que es pura y constante sorpresa, no digiere la inmovilidad: su viento sopla donde quiere, y lo mejor de ella es que nunca sabremos a qué atenernos. Ante su misterio sólo cabe el asombro y la apertura, la sabiduría de la inseguridad, el arraigamiento en el desarraigo. Ella nos enseña a…
Crónica de un encuentro Sesshin febrero Ipar Haizea. Berriz Surgió en este sesshin una pregunta: ¿que zen es el que se vive en IparHaizea? Y me gustaría, con esta crónica del encuentro, del retiro que viví, dar mi respuesta a esa pregunta. Percibí, en primer lugar, un profundo respeto por la práctica, por lo que nos convocaba en este encuentro, simbolizado por un pequeño y sencillo altar, en el centro, donde estaban representados los elementos. Fuego, aire, agua y tierra y el espacio, el vibrante espacio vacío del zendo. Percibí también una atención plena al reparto de tareas entre las…
Introducción Siendo una rama de la filosofía, la ética, estudia de manera racional, la moral, el deber, la felicidad, el buen vivir y la virtud. Para ello reflexiona y argumenta, iniciando su pensamiento en la Antigua Grecia hasta nuestros días. Trata de definir lo que es lo moral, así cómo se puede justificar racionalmente un sistema moral y cómo se ha de aplicar en el individuo y en la sociedad. Trata de ofrecer las razones por las que se debe apostar por un sistema moral en vez de por otro. Una doctrina ética elabora y valida unas afirmaciones o pensamientos…
Como una danza sufí que no alcanza su final, el tiempo gira y más gira en su eterno retorno. Y con ella y desde ella, sentimos un nuevo golpe de sangre en el corazón. No, no es verdad lo aparente al decirnos que todo se repite, ni que esa sangre en las arterias se coagule. La forma cambia, por más que la memoria se obstine. Y el viento nos trae un nuevo verbo sin idioma, y el pisar se abandona en cada huella. La vida es Vida, paloma mensajera; y es preciso -más bien vital- rastrear en cada instante el…
Alejandro Aslhey es un maestro de la Sangha Ipar Haizea, antiguo funcionario de la Unesco, donde tenía un gran porvenir, hoy residente en Yucatán. fué, junto con su compañera Xixili, uno de los líderes del moviviento de indignados, y uno de los escasos maestros que con toda claridad crítica y activa lucha por los más desfavorecidos. Le conocí en mi «oficina» del Hotel Indautxu, me refiero a la cafetería, ante unos centímetros de te rojo. Alex lo dejó todo porque, según sus palabras, despues de su experiencia como miembro de la Unesco, él no queria emplear su vida en «colonizar…
El que cree vivir en el tiempo busca felicidad, y como la encuentra en él, en él la pierde. Preguntadle por la felicidad al sol de mediodía, preguntadle a la corriente de las aguas si le resulta necesaria a su frescura. Hemos visto volar al ave, trepar a las ardillas. ¿Qué tiene que ver la felicidad de fulanito en todo esto, en esta grandeza instantánea de la vida? ¿Qué cantidad de placeres, de bienes, de años y dignidades, nos dejaría del todo satisfechos? ¿Mejor y peor? ¿Para quién, durante cuánto tiempo, en base a qué parecer? Bien claro está lo…
Soy el punto al que aspiro, ese que da sentido a cada palabra, silaba, trazo, coma, acento… que únicamente sirven para alcanzar el punto. Ese punto al que para llegar no hay que salirse del trazado. Y que cuando alcanzo, me hace detenerme un tiempo; pero rápido surgen nuevos puntos que alcanzar. Y éstos vuelven de nuevo a dar sentido al escribir; que excusan, que explican cada uno de los trazos. ¡Da igual que para ello haya invertido ya ni se cuantas lineas! ¡Da igual el daño o la indiferencia hacia otros con los que comparto ese escribir que es…