Reflexión en el sesshin en Berriz en febrero de 2015 Estudiar el Dharma de Buda es estudiarse a uno mismo. Estudiarse a sí mismo, es olvidarse de uno mismo. Olvidarse de uno mismo, es ser certificado por todas las existencias del cosmos. Ser certificado por todas las existencias del cosmos, es despojarse del apego al cuerpo y a la mente, abandonar, dhatsu raku, cuerpo y mente. Abandonar el apego al cuerpo y a la mente. Al mismo tiempo, esto ayuda a los otros a desapegarse de su propio cuerpo y mente. Dogen Cada vez que un pensamiento se retira, se…
Estaba preocupada esa mañana… esas cosas, tantas cosas que nos ocupan la mente, que nos parecen tan importantes que diríamos que es imposible dejar de pensar en ellas. Era un sentimiento que dolía, una carencia, una expectativa, da lo mismo, el caso es que bebí la taza de café, cabizbaja, en dos o tres tragos, y comencé velozmente a recoger los restos del desayuno, entonces lo vi, en ese sobrecito arrugado de azúcar ponía: El sabor del café , en letras claras y grandes, y de repente me di cuenta de que no había saboreado el café esa mañana. Quedaba…
La Vida bulle dentro de mí, mientras yo estoy fuera, y por fuera la busco. Pero la tengo tan cerca, tan cerca, que forma parte de mi metabolismo. Y se deja sentir como el milagro del palpitar, como el prodigio de la respiración, ese subir y bajar que en mí fluye sin que yo intervenga. De mi depende que ponga atención a ese cercano portalón hacia la Vida que la misma Vida en mi cuerpo, templo del Espíritu, ha instaurado, facilitando de ese modo que yo tenga acceso a lo No Manifestado. Ponte –exclama Eckhart Tolle- en contacto con el
Lo más delicado de observar es el apego al desapego. La incapacidad de aceptar que eres incapaz de aceptar. Esa obsesión por soltar, esa obsesión que no puedes soltar. Dice el maestro Pedro Vidal que el ego es como una rata escurridiza, pero que, si se ve acorralada, muerde hasta al gato más fuerte. Ningún pensamiento de aceptación o desapego lleva a la aceptación o desapego, sólo la práctica. Da igual lo que leas, los bonitos y evocadores poemas que te inspiren, la presencia y sabiduría de los maestros. Sólo son señales de tráfico, importantes, sí, pero sólo señales. Ningún…
Reflexiones mientras observaba a una araña La tela, la red, la paciencia esperando en la red. Colgando de los hilos invisibles. Todos tenemos ese contacto con las redes platinas del amor, de la vida, es preciso estar atentos a las señales, atentos a los sentidos, nuestras conexiones con el cosmos y el mundo, esas antenas que nos permiten conectar con la vida que somos. Atención plena La araña lleva a cabo sus actividades de manera rápida, sin distracción, pero siempre sintiendo la red. Repara su tela, siente una presa y va a por ella, y vuelve a su centro, rápido.…
A veces, la Vida te hace un regalo. Un breve instante de intuición percute tu conciencia. Una repentina imagen, que es mucho más que una imagen. Una comprensión profunda, más allá de toda lógica y razonamiento. No hay pensamiento alguno en esa percusión. Te sacude como a un tambor y, paradójicamente, es a la vez delicadamente frágil. Si no has entrenado tu atención, tu sensibilidad hacia lo sutil, es fácil que la primera distracción la destierre, quizás por un largo período de tiempo. Quizás demasiado largo. Ese regalo es como una semilla. Si llevas tiempo arando la tierra de tu…
La mente, el pensamiento, plantea a cada rato sus dudas, sus exigencias, sus incomodidades, y también dice de vez en cuando que está contento y en paz. Lo que tú has de ver, no desde el pensamiento, sino desde la inteligencia, desde tu silencio interior, desde tu atención consciente, es que el pensamiento no importa nada, no es nada en absoluto. La alegría y la tristeza que él siente son mentirosas, porque a cada momento se transforman la alegría en tristeza y al revés. Simplemente, observa cómo apunta un pensamiento, se golpea el pecho y dice «aquí estoy yo diciendo…