¡Nunca ardes tarde!

 

Aligerado del peso del tiempo y del espacio,
miro, o más bien contemplo,
por los ojos que me miran,
mientras parece que alguien,
como un extraño arado,
abre estos surcos y estas pausas
bajo las simas frondosas de las rimas.
Alguien que está latiendo en mis latidos;
Alguien -qué bien sé yo lo que me digo-,
que escribe entre estas líneas que yo escribo.
Rafa Redondo
¡ Feliz año!, nos prometemos, y tan felices, aunque nuestra indolencia ego centrada permite que no contemos con el parecer del masacrado pueblo palestino. Y no se nos cae la cara de vergüenza. A los cristianos les recordaría que el calvario hoy está en Gaza y que Jesús fue un niño palestino.
Rafa Redondo
Una presencia hay en este no lugar,
sitio de la palabra.
Alguien anda por ahí,
por el andén del alma…, alguien,
aunque apenas se oigan sus pasos…
como cierto resuello
que alienta en la otra orilla…
Y que se hace escuchar
aquí, en el corazón de la refriega.
Presente fuego,
fuego de tu Presencia…
¡Nunca ardes tarde!
Rafa Redondo

 

Música: Spirit is calling – Olivia Rosebery

 

 

Au-sentarse

 

Sentarse, ahora;
mejor aún: au-sentarse,
Zen verdadero…
Oh, gran Ausente,
te haces uno conmigo
cuando de mí me ausento.
Tú, Maestro Eckhart,
al desasirte, sin buscarlo, hallaste el gozo
de recibir la Vida,
sin poseerla,
ni agarrarla.
La donaste a granel, rompiendo y rebasando agarraderos.
Tu paso por la tierra fue ser hereje de la noche,
y faro de gran luz en la oscura Edad Media que aún persiste.

Rafa Redondo

 

Naciste al margen, dice Hugo Mujica, para que nada quedara fuera de Tí, al margen de todo lugar donde se debe nacer para que no haya marginado que no esté cerca de Tí, para que no haya margen que te separe de ningún ser, para estar al lado de los que nacieron como naciste Tú, de los que viven como Tú naciste, los que son dejados afuera. Como hoy ocurre con los niños palestinos. Tú también fuiste un niño palestino
Elegiste el camino humano, el titubeante paso de la divinidad para hacer de la debilidad un camino firme hacia Dios.
No eres un Dios que se abaja, sino un Dios que acompaña hasta el final de los días. Y amando hasta el extremo.
A partir de este momento la historia divina puede ser la nuestra. Abrazaste nuestro origen para llevarnos a tu destino.
Eres la historia de un niño que nació en medio de todo eso que nosotros no elegiríamos para que naciera un hijo nuestro, un escenario demasiado sombrío como para dar a luz; eres la historia que enseña que no hay oscuridad que no pueda llegar a ser luz… como la cruz llegó a ser resurrección.
Mostraste que la intemperie puede ser abrigo, que la ausencia de Dios también puede ser Presencia. Y el lugar preferido para anunciar tu mensaje, hacerte epifanía, revelarte como fuente de esperanza.
Rafa Redondo

 

 

 

Múisca:  Ajeet – Healing Song

 

 

SIEMPRE ES NAVIDAD

El acontecimiento de que el mundo haya paladeado un personaje como Jesús es el reconocimiento de que ESO que llamamos Dios ha sembrado en la tierra el germen de un gran Amor. Aun a pesar de que en estos momentos duros para la humanidad, donde el mar Mediterráneo se ha convertido en un cementerio,  los buitres desahucian a los pobres y las empresas se ha convertido en centros de esclavitud,  el Amor y la solidaridad no son noticia para los periódicos del régimen del mercado, pero han prendido en el mundo.

ESO que llamamos Dios, aunque se revela en el Silencio, posee un contradictorio instinto de hablar por sus criaturas, un afán de comunicarse y decirse como ternura. La Navidad es eso mismo: el nacimiento de un ser, que aunque ha sido llamado Único Hijo de Dios,  no es el unigénito sino el  primogénito (de qué me sirve a mí –clamaba el Maestro Eckhart– si tengo un hermano rico pero yo soy pobre, o si tengo un hermano inteligente si yo soy necio?) el hermano mayor que abre caminos de Vida para que sepamos quiénes somos de verdad: hijos del amor de un Dios materno, como era Jesús. La Buena Nueva, insisto,  de que el Amor ha prendido en el mundo.

Un amoroso Alguien, se obstinó en hacerse humano para que el ser humano se hiciera Ser de Dios. Nativitas,  Navidad, Vida eterna en el tiempo de la vida. Desde entonces podemos hacer de la vida un hogar donde nacer continuamente, donde dejarse engendrar Hijo-Hija de ese Alguien que no cesa de crear, manifestarse, brotar y borbotar en el estallido de cada eterno instante.

Navidad –toda nuestra estancia en la Tierra puede ser Navidad- es una ocasión (que dura 365 días) para sabernos y saborearnos  hijos e hijas del Infinito. Eso que llamamos Dios, Padre, Dharma, Atman, Brahaman, Lo Sin Nombre, Lo Sin Forma, la Gran Conciencia….se hizo niño en un pesebre, haciéndose a un lado, marginado, al margen, para que todo cupiera. Sí, nació al margen marginado, haciendo de lo más bajo lo más Hondo, un lugar que es no-lugar, donde siempre espera el amigo de los rendidos. Humilde Hondura vacía de riqueza entre pañales y pajas como contrapunto a un mundo que, ignorando el murmullo de la debilidad del llanto de un niño, considera normal la esclavitud y locura a la liberación.

Desde aquel día todo desposeído y marginado tiene ya la oportunidad de vivir la fragilidad como Sendero; desde aquel día, todo ser humano está, estamos junto a Él, siendo Él, con la fuerza de su espíritu y el desdén del desprendimiento como arma del ser libre. Tal es La Buena Nueva que nos habita por el solo hecho de haber nacido; de ahí que nuestra carne puede devenir Gesto del Espíritu al que debe transparentar. Tal es su misión revolucionaria, pues sólo quien se libera del aferramiento conoce la libertad. Hablo de la Buena Nueva de un Dios Madre que en palabras de Hugo Mujica se muestra en la carne para que la carne muestre a Dios, para que carne y Espíritu lleguen a ser uno, lleguen a reunirse en el amor .

A través del ejercicio meditativo puedes –podemos- constatar la verdad de los místicos renanos: que aunque Cristo naciera mil veces en Belén, pero no en ti, seguirías siendo un desgraciado.

Pero, del mismo modo, A través del ejercicio meditativo puedes -podemos- constatar que en la fugacidad de un momento de tu vida puedes inaugurar en ti la eternidad.  Sigue firme en el ejercicio. Feliz Navidad.

RAFAEL REDONDO

Nota: Durante estas fechas no hay sesiones de meditación Zen semanales.

Queremos recordaros que este domingo 24 de 18:00h a 19:00h, haremos nuestra tradicional meditación de Natividad, para celebrar juntas la Luz que somos y su renacer en cada instante presente 🕯️💫💖✨ Os esperamos 🙏🏿

 

Música:  María Lopez-Gallego – We Three Kings

 

 

 

 

Meditación Bilbao