Me creaste para transparentarte; no me he convocaste a la tierra sólo para disfrutar de Tí, sino para hacerte presente en el mundo. Y no me cabe otra alternativa: tengo que ser en el mundo lo que Tú has sido en él. Y necesito de tu propio Espíritu para reproducir a mi modo tu Presencia pura entre mis semejantes. Y amar a las personas como Tú las amaste.
Rafa Redondo



