Mis extremidades decaen día a día. Pero aunque ya no puedo tocar la guitarra, si puedo aún escribir lentamente con una mano. La respiración, aunque asistida por la noche, sigue fluyendo. Manos bondadosas me transportan en silla de ruedas, y salvo momentos realmente duros de digerir a un nivel existencial, se me ha dado la claridad de discernir que el Espíritu me sostiene. En él deposito toda su iniciativa, Doy gracias por su Aliento para poder animar y empujar a quienes han perdido el timón y la esperanza.
Rafa Redondo
«…Pero en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios. «
(Pablo de Tarso)
…………………………………………
Ese Yo, nuestro esencial fondo, que no se ve afectado por los estragos del tiempo, ni por la enfermedad del espacio…
Esa Fuerza, que en las horas oscuras a los frágiles nos es tan familiar…
NO NOS ACOJONEMOS POR EL MIEDO….
MI BESO ESPESO.
Rafa Redondo



