CUANDO TODO SE DERRUMBA, EL AMOR QUE NO MORIRA
Tonglen es una práctica que crea espacio, que ventila el aire de nuestras vidas para que la gente puedas respirar libremente y relajarse. Cuando nos encontramos con cualquier tipo de sufrimiento, la instrucción Tonglem nos dice que debemos inspirarlo con el deseo de que todo el mundo se libere del dolor. Cuando nos encontramos con cualquier tipo de felicidad, la instrucción de espirarla, enviarla hacia afuera con el deseo de que todo el mundo pueda sentir alegría. Es una práctica que permite a la gente sentirse menos cargada y menos tensa, una práctica que nos enseña a mar incondicionalmente.
Cuando aceptamos el dolor inspirándolo, éste atraviesa de algún modo esa armadura. Ahora, en cambio, la manera de protegernos es suavizándonos. Comenzamos entonces a ver que esa pesada, chirriante y oxidada armadura no era tan monolítica. Con la inspiración, la armadura empieza a caerse a pedazos, y descubrimos que podemos respirar tranquilamente y relajarnos. Comienzan a emerger la ternura y la bondad.
Al espirar alivio y amplitud, también favorecemos la disoluciónde la armadura. La espiración también es una metáfora que expresa la apertura de todo nuestro ser. Cuando tenemos algo precioso, en lugar de aferrarnos a ello estrechamente podemos abrir las manos y compartirlo, podemos regalarlo todo, podemos compartir la riqueza de nuestra indescifrable experiencia humana.
Siempre podemos descubrir el corazón despierto, ello no es algo que requiera una preparación especial ni por lo que haya que luchar. En los momentos de vulnerabilidad, cuando aun no tenemos una estrategia formada y dudamos de qué camino tomar, la bodhichita siempre está presente. Se manifiesta como apertura básica, a la cual los budistas llamamos shunyata. Cuando nos movemos como si esperásemos ser atacados, la bloqueamos
La bodhichita emerge cuando liberamos la tensión entre esto y aquello, la lucha entre nosotros y ellos.
A nivel relativo, sentimos nuestro noble corazón como parentesco y conexión con todos los seres. A nivel absoluto lo experimentamos como espacio abierto o ausencia de lugar en el que apoyarnos.
Como la bodhichita no nos proporciona ningún suelo bajo los pies, corta con nuestros conceptos e ideales. No podemos convertirla en un proyecto de ser buenas personas o de ser el sujeto con el que siempre se puede contar para todo. Es mucho más incierta que todo eso.
La bodhichita despierta la ternura, por eso no podemos usarla para tomar distancia. Tampoco podemos reducirla a una abstracción sobre la vacuidad, esencia de dolor; no podemos evadirnos diciendo: “No está ocurriendo nada y no hay nada que hacer”.
Lo relativo y lo absoluto trabajan en conjunto para conectarnos con el amor ilimitado. Compasión y shunyata son las cualidades del amor que no morirá.
Experimentar el lugar delicado de la bodhichita es como volver a casa, es como si hubiéramos tenido amnesia durante mucho tiempo y volviéramos a recordar quienes somos en realidad.
Pema Chodron



